Mi aparcamiento

Carlos Insúa
Publicado en La Voz de Barbanza, 18 de julio de 2009

Una obra recientemente comenzada enfrente de la piscina pública ha desatado multitud de preguntas, desde que se trataba de otra piscina, hasta que el Concello de Boiro pretendía edificar un palacio de la ópera, con una sala especial para los compositores de Barbanza, al igual que la ansiada Biblioteca de autores de Barbanza, que nuestro alcalde pensaba construir en Goians. Que no se aflija nuestro alcalde, pues unas cuantas estanterias en una de las numerosas salas del Centro Social de ocupación desconocida sobrarán para tan culto y encomiable cometido.
Los que andamos un poco más informados sabiamos que esa parcela está destinada a un aparcamiento. Esa parcela la consiguió el Concello por el procedimiento de ocupación directa a valor tasado y sus legítimos propietarios se aseguraron magistralmente su valor futuro, más que nada por lo que pudiese ocurrir, pues en Boiro ocurre de todo. Y todos tan contentos, y problemas con el Plan Parcial aparte, tenemos una finca para hacer un aparcamiento. Algo pistonudo, ya lo creo, un aparcamiento en el cogollo de Boiro Beach, cerca de Constitution Avenue. Todo esto es posible gracias a aquellas medidas del gobierno central que dotaban de un Fondo de Inversión Local a los ayuntamientos. Si no fuese por este fondo no podríamos ni soñar con el aparcamiento, algo que empiezo a hacer y también con el del Concello. Es que este aparcamiento, totalmente necesario, va significar un bienestar muy grande para nuestros vecinos. No sólo este aparcamiento, también la ampliación de los cementerios y la construcción de una nave multiusos de educación ocupacional y creatividad empresarial. Y todo pagado con pasta de Madrid, que viene muy bien. Pero a mi lo que me mola es el aparcamiento. No tengo terreno para una casita por allí cerca, al menos de momento, porque mi bolsa no me alcanza y porque me ha dicho un experto que espere, que el suelo irá a la baja. No sé si el suelo irá o no a la baja, pero si yo tuviese suelo no vendería nunca y más tratándose de suelo de Boiro. Para mi la tierra tiene más valor que para aquellos vaqueros de las películas del oeste, que colocaban el nombre de su rancho en un arco y la casa estaba a cuatro kilómetros al borde de un río. Perdonen el desvarío, es que no poseo ni un metro cuadrado, pero el aparcamiento me mola cada vez más e incita mi curiosidad.
Dado que no hay pasta suficiente, el Concello sólo puede hacer ¡una planta! en el aparcamiento. En la superficie se supone que irá zona verde y algo de equipamiento ligero, por tanto no podemos poner otra planta de superficie. Hombre, hombre, digo yo, hacer un apartamiento con una planta suena a cutre, ¿no? Y no creo que pueda prepararse para ampliaciones futuras, sería muy costoso. Mi lindo aparcamiento nace con los días muy contaditos, cuando no haya más remedio que ampliarlo habrá que demolerlo enterito. Y ahora ya no hay remedio, pues los otros tres proyectos ya están aprobados. Y digo yo, y sólo es una idea, ¿por que no se hace una explanada en la finca y se guarda el monto de la subvención para el futuro? Técnicamente el dinero se gasta en el proyecto, pero como hay dificultades técnicas una parte se guarda en una partida especial.
Sigo soñando y ahora veo al menos coches aparcados con orden en mi aparcamiento, observo modelos recién salidos de fábrica y de vez en cuando me encuentro con un guardia que me saluda atentamente y sigue su ronda. No hay ninguna casa todavía, el plan parcial no ha sido ejecutado, pero se ha acondicionado otras explanadas de superficie para aparcamiento y se cobra muy barato.
Y aquí no ha pasado nada, muchachos, que si el suelo de la peonil ya era para temblar, con este aparcamiento acabareis por conocer el esperpento. Están locos estos romanos.

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